La luz es el factor más importante
Una luz uniforme y difusa aporta más a un escaneo que cualquier ajuste de la cámara. El error más habitual es ponerse justo debajo de una lámpara de techo, que proyecta la sombra del móvil y de la mano directamente sobre la página. Colócate de forma que la luz principal llegue de lado o de frente y la sombra caiga fuera del papel. La luz natural junto a una ventana funciona bien, pero evita el sol directo, que crea un contraste duro y puntos brillantes. En papel satinado, como fotografías, folletos y algunos recibos, el flash produce reflejos que pueden borrar palabras enteras, así que apágalo y añade luz ambiente. En papel mate y en habitaciones con poca luz, el flash puede ayudar. Evita mezclar lámparas cálidas con luz natural fría cuando puedas, porque un color desigual deja los fondos manchados y hace más difícil separar el texto del papel.
Fondo, planitud y encuadre
Pon la página sobre una superficie lisa que contraste con ella: madera oscura, una alfombrilla de escritorio o una cartulina oscura detrás del papel blanco. Un fondo que contrasta hace evidentes los bordes de la página, tanto para ti al encuadrar como para quien recorte después. Alisa pliegues y dobleces, y sujeta las páginas que se curvan, manteniendo dedos y pesos fuera del texto. Los libros encuadernados son lo más difícil, porque las páginas se curvan hacia el lomo y el texto se dobla con ellas; ayuda presionar el libro para abrirlo en plano. Llena la mayor parte del encuadre con la página manteniendo las cuatro esquinas a la vista, y haz una foto por página. Quita clips, notas adhesivas y todo lo que no forme parte del documento, porque la cámara registra todo lo que hay sobre la mesa.
Sujeta el móvil paralelo a la página
Cuando el móvil está inclinado respecto al papel, la página se convierte en un trapecio en la foto: las líneas de texto convergen, las letras de un borde son más pequeñas que las del otro y el documento parece torcido aunque el papel esté recto sobre la mesa. Esto se llama distorsión trapezoidal o de perspectiva, y hace que el texto sea más difícil de leer y de reconocer. Sujeta el móvil justo encima del centro de la página, con la pantalla paralela al papel. Muchas aplicaciones de cámara pueden mostrar una cuadrícula que lo facilita. Una pequeña rotación, cuando la página está nivelada pero girada unos grados, se puede corregir después con Enderezar PDF. Las herramientas de VelloDoc no pueden corregir la distorsión de perspectiva, así que merece la pena repetir la foto de frente.
Nitidez: enfoque y quietud
Una foto ligeramente desenfocada puede parecer aceptable en la pantalla del móvil y aun así impedir el reconocimiento del texto. Toca la página en la pantalla para enfocar antes de hacer la foto y espera un momento a que la cámara se estabilice. Apoya los codos en la mesa o sujeta el móvil con las dos manos para reducir el temblor. La buena luz también ayuda aquí: con mucha luz la cámara usa una velocidad de obturación más rápida, que congela los pequeños movimientos, mientras que con poca luz se ralentiza y capta cada temblor. Después de capturar una página, amplía el texto más pequeño antes de pasar a la siguiente. Repetir una foto borrosa lleva segundos mientras el documento sigue delante de ti, pero descubrir el problema más tarde suele obligar a buscar otra vez el papel.
Resolución y tamaño del archivo
Las cámaras de los móviles actuales capturan mucho más detalle del que necesita una página. Una foto típica de 12 megapíxeles mide unos 4.000 por 3.000 píxeles, lo que en una página A4 equivale a unos 340 a 360 píxeles por pulgada, más que suficiente para una lectura nítida y un OCR preciso. Como regla general, unos 300 píxeles por pulgada bastan de sobra para texto impreso normal. La otra cara es el tamaño: cada foto puede ocupar varios megabytes, así que un escaneo de diez páginas enseguida es demasiado grande para enviarlo por correo. Escanear a PDF reduce las imágenes muy grandes a 6.000 píxeles en su lado más largo, y el tamaño de las páginas se calcula a 150 píxeles por pulgada, así que se ven grandes en un visor pero se imprimen bien con la opción de ajustar a la página. Reduce el archivo terminado con Comprimir PDF cuando el tamaño importe.
Color, escala de grises o blanco y negro
Captura en color y decide después, porque la información de color no se puede recuperar una vez descartada. Para documentos corrientes, convertir el PDF terminado a escala de grises con PDF en escala de grises suele reducir notablemente el tamaño del archivo sin perder nada importante. Conserva el color cuando transmite significado: sellos oficiales, firmas en tinta azul que demuestran que un documento es original, pasajes resaltados, gráficos en color y fotografías. El blanco y negro puro, en el que cada píxel pasa a ser negro o blanco, produce los archivos más pequeños de todos, pero puede borrar marcas tenues de lápiz, sellos claros y sombreados grises, por eso la escala de grises es la opción más segura para documentos en los que quizá tengas que confiar más adelante.
Limpiar después de la captura
Una vez hechas las fotos, una secuencia breve las convierte en un documento limpio. Primero combínalas en el orden correcto con Escanear a PDF, arrastrando la lista de archivos hasta que las páginas se lean bien. Si fotografiaste reversos en blanco u hojas separadoras, quítalas con Eliminar páginas en blanco. Después endereza las páginas torcidas con Enderezar PDF antes del OCR, para que el texto se lea en líneas rectas; enderezar gira la página en lugar de redibujarla, así que el escaneo conserva su detalle. Recorta los bordes oscuros y los cantos de la mesa con Recortar PDF, recordando que recortar oculta, no elimina, la zona recortada. Por último, añade una capa de texto buscable con OCR PDF y comprime el resultado al final. Seguir este orden evita repetir trabajo y mantiene la calidad donde importa.
Que el escaneo sea útil más adelante
Un escaneo solo tiene valor si puedes encontrarlo y fiarte de él. Tras el OCR, busca en el PDF algunas palabras y cifras que veas para confirmar que el reconocimiento funcionó, prestando especial atención a nombres, fechas e importes. Dale al archivo un nombre descriptivo y ponle un título claro con Ver y editar metadatos para que sea fácil de identificar en un sistema documental. Para registros que debes conservar durante años, convierte el archivo terminado con PDF a PDF/A. Recuerda también lo que puede llevar una foto: las imágenes del móvil pueden incluir datos de ubicación, y las fotos JPEG estándar se incrustan en el PDF con sus datos originales. La guía de privacidad en PDF explica cómo compartir escaneos de forma segura, y qué hace que un PDF se pueda buscar trata el OCR a fondo. Las fotos hechas con un iPhone suelen ser archivos HEIC; la guía para convertir fotos HEIC en un solo PDF cubre ese caso.
Preguntas
¿Debo usar el flash al escanear documentos con el móvil?
Normalmente no. El flash produce reflejos en el papel satinado que pueden ocultar palabras. En papel mate y en una habitación con poca luz puede ayudar, pero incluso la luz difusa de la habitación o la luz natural dan resultados más fiables.
¿Qué resolución necesito para un escaneo legible?
La resolución normal de las fotos de un móvil actual es más que suficiente. Como regla general, unos 300 píxeles por pulgada en la página bastan de sobra para texto impreso y OCR.
¿Por qué mi PDF escaneado pesa tanto?
Cada página es una foto a resolución completa. Convierte los documentos a escala de grises y comprime el PDF terminado, o quita las páginas que no hace falta incluir.
¿Se puede arreglar después una foto torcida?
Una página nivelada pero girada unos grados se puede enderezar con Enderezar PDF. La distorsión de perspectiva por sujetar el móvil en ángulo no se puede arreglar, así que repite la foto de frente.
¿Los escaneos con el móvil incluyen datos de ubicación?
Las fotos pueden incluir coordenadas GPS si la ubicación está activada para la cámara. Desactiva la ubicación de la aplicación de cámara antes de escanear documentos sensibles, o aplana el PDF antes de compartirlo.